Foto de portada por: Austin Distel en Unsplash

Sin dudas este año quedará marcado en la historia económica como negativo a nivel mundial, y muy negativo a nivel local. Posiblemente la caída del PBI alcance el 12%, la pobreza y el desempleo aumenten, y terminemos un año con una devaluación superior al 50%. Sin embargo, se prevé que el año que viene la situación mejore y la economía argentina pueda tomarse un respiro (aunque en mayor parte por efecto rebote).

Expectativas del mercado para 2021

Según el REM (Reporte de Expectativas del Mercado) publicado en noviembre por el Banco Central, el mercado anticipa para el año que viene en promedio un crecimiento del 4,5%. Sin embargo, teniendo en cuenta la caída de 11,6% que considera para este año, la recuperación será de menos de la mitad de la caída de este año. Para el 2022, anticipan un crecimiento del 2,5%. Si se mantuviera constante la tasa de crecimiento del 2022 del 2,5%, Argentina recién recuperaría el nivel de PBI que tenia en el 2019 en el primer trimestre del año 2025.

En cuanto a la inflación, casi con seguridad el 2021 será peor que el 2020. Debido a una recuperación de la demanda, la velocidad de circulación del dinero aumentará y por ende los precios también. Para el 2020 se cree que la inflación cerrara el año alrededor del 36%, pero que para 2021 suba casi 13 puntos para llegar a 48,9%. Recién en 2022 el aumento de los precios sería similar al del 2020, con una inflación proyectada del 36%.

¿Qué pasará con el dólar en el 2021?

Con respecto al tipo de cambio oficial, el REM espera que el dólar oficial mayorista cotice a $84 en diciembre 2020, mientras que para diciembre del 2021 se espera un tipo de cambio de $125. Esto implicaría una suba del 48%, lo que representa una devaluación del peso oficial del 33%. Si se usa como base calculo el dólar oficial al 10 de diciembre de 2019 ($60), el tipo de cambio se habría depreciado un 50% en los dos primeros años de la presidencia de Alberto Fernández.

El ajuste que se viene

Finalmente, se espera una fuerte reducción del déficit fiscal primario para el año próximo. El 2020 cerraría con un déficit fiscal primario en orden del 8%, mientras que para el año que viene el presupuesto anticipa un 4,5%, aunque se cree que será de alrededor de 4% o incluso un poco menos. El ajuste vendría por un aumento de las tarifas y por la caída de gasto asistencial por la pandemia, como son el IFE y el ATP. También los jubilados sufrirían un ajuste real de sus haberes, dependiendo del nivel de recaudación que haya el año que viene.

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