En la entrada anterior estábamos en la gastronómicamente perfecta y preciosa Riga, en Letonia. La mañana siguiente, después de una plácida navegación por el Mar Báltico, nos encontraba desembarcando en Klaipeda, el puerto principal del Lituania.

Desembarcando en Klaipėda, Lituania, con el Norwegian Spirit
Klaipėda es una antigua ciudad portuaria en Lituania, con vistas al espectacular mar Báltico. Su historia se remonta hasta el siglo 13 con el centro de la ciudad que se asemeja a un pueblo medieval alemán.
Fuente: MSC Cruceros.

El puerto de Klaipėda

De acuerdo a lo visto en el destino, hay cruceros que paran frente a la ciudad (foto de portada) y otros que paran en el puerto industrial. Cumpliendo a rajatabla la constante de todas las paradas de Norwegian, nos tocó el lado más feo, tanto, que no se podía salir caminando del puerto. Para esto, la naviera facilitó un transfer gratis al pueblo y una cálida recepción (video de inicio) al bajar del crucero.

Comenzando la recorrida en Klaipėda

Luego de subir al transfer, en menos de diez minutos estábamos en una de las calles principales del casco histórico de Klaipėda, listos para comenzar a descubrir nuestra primera vez en Lituania.

¿Por dónde comenzar a recorrer Klaipėda? Sin duda alguna por la Plaza del Teatro. El principal punto de encuentro de la ciudad, que alberga un teatro dramático de estilo neoclásico y un pintoresco mercado callejero donde comprar recuerdos y comida local. Además el bus nos dejó a la vuelta 🤷‍♂️.

Plaza del Teatro, Klaipėda, Lituania

Recorriendo el Río Dane

A simple vista de la Plaza del Teatro se ve el Río Dane. Este tiene un hermoso y comercial paseo costero, que tiene como detalle distintivo y también icono de la ciudad, a la Fragata Meridiana, construida en Finlandia y convertida en museo y restaurante.

El Velero Meridianas, en Klaipėda, Lituania
El Velero Meridianas, en Klaipėda, Lituania
El Velero Meridianas, en Klaipėda, Lituania

El río divide la ciudad claramente en dos partes, la antigua, con casas mezcla de antiguo pueblo entre Alemán e Inglés; y la moderna, una clara muestra del pasado soviético. Del lado moderno hay un muy lindo parque público, el Parque de las Esculturas, donde ver muy buen arte al aire libre y una calle peatonal muy comercial.

El paseo del Río Dane, en Klaipėda, Lituania
El paseo del Río Dane, en Klaipėda, Lituania
Mapa de Klaipėda en la parte de atrás de una de las casas de la ciudad vieja
Mapa de Klaipėda en la parte de atrás de una de las casas de la ciudad vieja
¿Es linda Klaipeda no?
¿Es linda Klaipeda no?

El ratón de Klaipėda

Otro de los iconos de la ciudad es una estatua muy pequeña de un ratón. Dicen que este ratón de bronce cumple deseos. Lo único que hay que hacer es acercarse y pedírselo en secreto en la oreja para que este se los cumpla.

El ratón de Klaipėda
El ratón de Klaipėda

Una ciudad muy caminable

Una de las cosas que más me gustó de Klaipėda, es que se puede caminar y conocer toda en el tiempo que da la parada de un crucero. Oro de los grandes pro, sin duda alguna, es la gran cantidad restaurantes, bares y comida callejera. Sobre todo en la zona de los docks, donde además hay una gran movida artística y comercial.

Comida callejera en Klaipėda, Lituania
Comida callejera en Klaipėda, Lituania
La ciudad nueva de Klaipeda
La ciudad nueva de Klaipeda

Y así fué que nos caminamos toda la hermosa Klaipėda conociendo muchos de sus rincones, una ciudad realmente muy linda, que despedimos para prepararnos para nuestro próximo destino. Gdansk, en Polonia.

¡Hasta luego Klaipėda!
¡Hasta luego Klaipėda!