En esta segunda entrega, vamos entonces a recorrer el vaticano y sus museos; más algunas paradas extras.

En la entrada anterior llegábamos a la capital de Italia y recorrimos a pie gran parte de las cosas que ver y hacer en Roma. Para el segundo y tercer día, nos quedaban lugares que merecían como mínimo medio día. En esta segunda entrega, vamos entonces a recorrer el vaticano y sus museos; más algunas paradas extras.

Como en el primer día, la historia iba a ser caminando.

  • Hip Suites, Roma (El B&B donde nos alojamos)
  • Piazza y mercado Campo de Fiori
  • Antica Trattoría Alberto y Graziela (Cerrada actualmente)
  • Museos Vaticanos y el Vaticano
  • Piazza Castel Sant'Angelo
  • Villa Farmesina
  • De regreso al Trastevere y el B&B

Conociendo más el Trastevere camino a Campo de Fiori

Después de un genial desayuno en el Bar Meccanismo. Lugar que recomiendo, al igual que la Piazza Trilussa frente a la que está el bar. Una de las puertas de entrada al Trastevere. Fuimos caminando bordeando el Tiber para conocer un poco más del Trastevere y las calles Camino a Campo de Fiori.

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Como se puede ver en las imágenes, la caminata realmente vale la pena.

Fue así que llegamos a Campo de Fiori, una plaza pública con una fuente muy linda, un mercado de frutas y comidas increíbles y bares y restaurantes en todo el perímetro de la plaza. Realmente un lugar para ver tanto a la mañana, para experimentar el modo de vida local, como a la tarde noche, para salir a divertirse.

Nos perdimos un rato largo por el mercado y partimos para para el vaticano. Teníamos el tour con guía para las 14 horas, así que teníamos que hacer una parada para almorzar.

Antica trattoria Alberto y Graziela

Voy a hacer un apartado especial para desmitificar esta trattoría. Como oyentes de Perros de la Calle, en Radio Metro, son usuales las menciones a esta trattoría. Incluso, cada tanto llaman y sacan a Graziela al aire. Una señora seca, de pocos modales. Se supone parte de la mística de la trattoría. Obviamente, al ir para el vaticano, estando solo a unas cuadras. Era una parada obligada.

Mi consejo. No vayan. El lugar es sucio, feo y además caro. La atención es mala y la comida no es mala, pero no destaca. Como parámetro, la benemérita Graziela, nos cobró una ensalada 40 euros ¡Sí, 40 euros! Si pueden evitar este lugar. Háganlo.

Museos Vaticanos

Compramos las entradas al museo vaticano por el famoso portal de viajes que hace referencia a remontar vuelo. El pase incluía guía más acceso rápido sin colas, y esto es muy importante, porque de otra manera las colas que tienen que hacer para entrar van entre la hora y media y dos horas.

La entrada a los museos vaticanos es compleja. Varios controles de seguridad. Atestada de gente. Cientos de grupos de turistas. Entonces ¿Vale la pena? ABSOLUTAMENTE.

El Vaticano desde uno de sus balcones

El vaticano desde la escalinata de la Basílica de San Pedro

La piedad

La opulencia y magnificencia de la Basílica de San Pedro

Recorrer los espacios por donde anduvieron Miguel Angel, Rafael y Leonardo no tiene precio. Como tampoco tanto arte concentrado en tan pocos metros cuadrados. Incluyendo mucho de la antigüedad clásica.

La excursión terminó con visita a la capilla sixtina y un paseo por ciudad del vaticano. Luego, nos fuimos a hacer unas fotos a Castel Santangelo y volvimos recorriendo el Tiber por el Lungotevere hasta Villa Farmesina. Lugar que recomiendo visitar si quieren seguir disfrutando de más arte renacentista.

Y así se pasó el segundo día en Roma, con otro gran recorrido a pié. Nos vemos en la siguiente entrega.