Angra dos Reis, mucho más que una excursión

¿Dá para quedarse?

Para aprovechar bien una quincena en Río de Janeiro, además de permanecer algunos días en la ciudad maravillosa, lo que hay que hacer es dedicarle unos días de estadía en las localidades que están a más de 100 kms y no tomarlas solamente como una excursión de un día - Un ejemplo es Angra Dos Reis - dado que las excursiones de un día generalmente hacen un recorrido bastante acotado de los principales puntos y uno puede perderse de experimentar otro tipo de vivencias y conocer lugares que valen la pena.  Angra dos Reis e Ilha Grande son uno de esos casos. Yo recomiendo quedarse mínimo 3 días en esta zona.

Foto de portada por: Vinicius Cainelli on Unsplash

Ilha Grande

Ilha Grande es una hermosa isla muy tranquila dado que no tiene coches, con restaurantes sobre la playa, y donde se puede hacer de todo caminando por allí. Posee más de 100 playas y muchos paseos en barco. Tiene un clima agradable, una estructura sencilla pero acogedora y  es muy seguro.

Foto por Thiago Falcão en Unsplash

Dentro de la isla recomiendo ir a  Dois Rios, por lo menos dedicarle un dia a esta zona, Luego otro dia para recorrer Praia do amor, Enseada das estrelas, lagoa verde y azul. Y uno para un paseo surrealista a la Gruta del Acaia!
Un poco distante del centro,  pero vale mucho la pena, tiene un fenómeno natural que refleja la luminosidad hacia el interior de la cueva, dejando el agua con un aspecto fluorescente y deslumbrante. Y por supuesto otra cosa para no perderse es hacer buceo o snorkel. La vida marina de la isla es espectacular. Un plus adicional de esta zona y que como probablemente no se vaya volver , es extender la estadía y tomarse un día para ir hasta la localidad de Paraty,  cercana.

Crédito fotográfico Ricardo Junior - Visit Brasil

Paraty

Una de las ciudades coloniales más antiguas de Brasil enclavada en una pequeña bahía con playas paradisíacas.

Pero muchas son las características que hacen de Paraty un destino muy atractivo, más allá de sus playas. La ciudad se encuentra a una altura media de 5 metros sobre el nivel del mar por lo que desde el comienzo fue planificada tomando en cuenta el flujo de las mareas, lo que genera que con frecuencia sus calles se vean bañadas por el agua del mar.

Foto de Caio Resende en Pexels

El centro histórico está considerado Patrimonio Histórico Nacional debido a la importancia de su conjunto arquitectónico. En sus calles empedradas, por donde está prohibida la circulación de automóviles, podemos ver iglesias y casonas coloniales en su mayoría pintadas de blanco y muy bien mantenidas, por lo que al dar un paseo por el centro no se puede evitar tener la sensación de que se ha viajado en el tiempo, donde cada esquina es una oportunidad para una foto única