La aparición del Coronavirus cambió drásticamente nuestro día a día y prácticamente todas las interacciones pasaron a hacerse online, si bien esta tendencia ya venía creciendo en las empresas bajo la modalidad del home office y las reuniones virtuales.

Durante el aislamiento social por el Covid-19, las plataformas para hacer videollamadas que más crecieron en los ámbitos laborales fueron Zoom y Google Meet, seguidas por Skype, Microsoft Teams y HouseParty.

Zoom (Video chat)
Foto por visuals / Unsplash

Las videoconferencias al poder

En el caso de Google Meet, el número máximo de participantes que permite por videollamada depende de la versión del programa contratada: para centros educativos admite hasta 100 personas y para negocios entre 150 (Bussiness) y 250 (Enterprise). Para usarlo, se necesita conexión a Internet, cámara web y micrófono integrados al ordenador o conectados por USB, y procesador Intel i3, i5 o i7 de segunda generación de 2,2 GHz (o un AMD equivalente o superior que admite vídeo de alta definición).

También de parte de Google, otra herramienta usada para trabajar a distancia durante el aislamiento fueron diferentes aplicaciones para editar documentos online, como Google Docs o Google Sheets. Esto permite a los equipos de trabajo hacer un mejor seguimiento del “work flow” sin tener que andar enviando e-mails con las diferentes versiones y actualizaciones de los documentos.

Entre las ventajas de los Google Docs, además de que permiten a varias personas editar simultáneamente los documentos, es que se pueden abrir archivos de Word y hacer búsquedas en Google directamente en los documentos, sin salir de la aplicación.

Compras y pagos online

Respecto al consumo, con el aislamiento social las compras pasaron a hacerse en su mayoría por Internet. Casi todos los supermercados grandes tienen páginas que permiten elegir los productos, comparar precios, armar “paquetes” de compra personalizados, y cancelar la operación con diversos medios de pago.

Además, ofrecen distintos tipos de promociones: en Jumbo, por ejemplo, los días lunes hay descuentos del 10% al 30% en diferentes productos usando tarjetas del Santander, Galicia, ICBC, 365 de Clarín, Jumbo, y Club Personal.

Del lado de la alimentación, existen diferentes aplicaciones para pedir comida online, como PedidosYa, que reúne a todos los restaurantes que hacen envíos a domicilio. Para usarlo, se debe ingresar la ubicación, seleccionar un restaurante, elegir el menú o platos, apretar “Realizar pedido” para ir a una pantalla de confirmación, y finalmente verificar la dirección (con la posibilidad de agregar notas adicionales, como que “el timbre no funciona”). Hasta que llegué el pedido, se irán recibiendo por e-mail notificaciones y actualizaciones sobre el horario de entrega.

Por otra parte, la tecnología evita tener que salir a algún local de PagoFácil o RapiPago para pagar de servicios (como el gas o la luz) o impuestos (como el Monotributo, Ganancias, Ingresos Brutos, etc). En ese sentido, la gran mayoría de los bancos permiten abonar casi todo esto en sus plataformas de home banking y mobile banking.

Además, muchas entidades ofrecen el sistema Pago Mis Cuentas. Allí, para pagar un servicio se debe seleccionar la empresa (Edesur, Metrogas, AySA, etc.), buscar la factura con el número de identificación del servicio (que ya queda agendado para los próximos vencimientos), elegir el medio  de pago (tarjeta de débito o crédito) y presionar “Pagar”.