En menos de un mes se introdujo en nuestras vidas el Covid-19 e impactó en nuestras vidas con cambios que van a perdurar. El más significativo, fue la digitalización de muchos aspectos de la vida cotidiana, algo que incluyó a los hábitos de consumo.

Con la gente aislada en su casa y los negocios cerrados, cada vez más gente se volcó a comprar productos en forma online y muchas de las cosas que hacíamos en forma física o presencial no tuvo más remedio que digitalizarse.

Tendencia en crecimiento

Si bien con el Covid-19 las compras online se convirtieron en una necesidad indispensable, antes de la cuarentena ya venían creciendo porque permitían ahorrar tiempo y comparar una gran variedad de productos.

Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante 2019 el e-commerce creció un 76% respecto al año anterior y registró una facturación de $ 403.278 millones.

Los cinco rubros que más crecieron el año pasado fueron:

  • Pasajes y turismo (44%, unos $ 87.069 millones)
  • TV, equipos de audio, consolas, tecnología y telefonía (70%, $ 46.200 millones)
  • Alimentos, bebidas y artículos de limpieza (111%, $ 41.591 millones)
  • Artículos para el hogar (91%, $ 38.921 millones
  • Electrodomésticos (96%, $ 26.506 millones).

Esta tendencia creciente se aceleró durante el aislamiento: según un informe de Mercado Libre, durante la cuarentena se sumaron 1,7 millones de nuevos compradores digitales a su plataforma. El rubro salud registró las mayores consultas: hasta el 22 de marzo, se habían hecho 10.000 millones de búsquedas de máscaras y 8.500 millones de alcohol en gel. Y en segundo lugar vino el entretenimiento, con un incremento de compras de rompecabezas (283,4%), libros (25,9%) y videojuegos (13,1%).

En esa línea, la cuarentena llevó también a muchos comercios a empezar a ofrecer canales digitales para vender productos y atender a sus clientes, imposibilitados de concurrir a los locales físicos. Por eso, la CACE profundizó su programa de becas en varias universidades para cursos que enseñan a desarrollar negocios digitales, desde el diseño de una marca web hasta la implementación de plataformas de ventas y marketing.

Crece el e-commerce en tiempos de Covid-19
Foto por Brooke Lark / Unsplash

Ventajas y desventajas

Más allá de su necesidad ineludible en tiempos de cuarentena, el e-commerce viene creciendo porque ofrece grandes ventajas tanto al comprador como al vendedor, si bien tampoco está exenta de problemas. En el primer caso, algunas ventajas que ofrece esta modalidad son:

  • Ahorro de tiempo. Todos los productos son fácilmente accesibles a través de Internet, sin necesidad de salir de casa para comprarlos ni tender que andar recorriendo pasillos o pisos de un local.
  • Múltiples opciones. Relacionado a lo anterior, se puede escoger sin salir de casa entre infinidad de opciones y precios de los productos, además de diferentes métodos de pago.

Al contrario, entre las desventajas de esta modalidad podemos mencionar:

  • Privacidad y seguridad. Ocurren si la tienda o comercio online no ofrece todas las condiciones de seguridad y privacidad necesarias para mantener las transacciones seguras, algo casi imposible de verificar como usuarios.
  • Calidad. No puede hacer un control de calidad previo a la compra. Pese a que el e-commerce facilita todo el proceso de compra, no se puede realmente “tocar” el producto hasta que lo entregan a domicilio.
  • Costos ocultos. Cuando se compra online se sabe el precio del producto, del envío y los impuestos, pero a veces hay costos no detallados en la factura que pueden encarecer la operación.
  • Retrasos en los envíos. Si bien la entrega de productos suele ser rápida, muchos factores pueden retrasarla y nunca termina habiendo garantía cierta de cuándo ocurrirá. Eso no genera la incomodidad de tener que quedarnos esperando en el domicilio en un determinado rango horario sin poder movernos.