Durante muchos años, y también hoy, los diferentes gobiernos decidieron enfrentar los problemas inflacionarios a través de la ilusión del control de los precios máximos, Ignorando completamente, deliberadamente o por omisión, que el mercado - La Gente - es el que decide el valor de un bien o un servicio.

Precios máximos

Un precio máximo, como bien define su nombre, es establecer un limite sobre el precio que puede tener un producto. Por ejemplo, si el Gobierno estableciera que la manteca no puede valer más de $50, estaría aplicando un precio máximo sin importar a cuánto lo quiera vender el productor.

En este punto, pueden existir dos escenarios: que el precio máximo supere o sea inferior al precio de equilibrio (aquel donde se igualan la oferta y demanda, por lo que existe un equilibrio en el mercado).

Si el precio máximo estuviera por encima del de equilibrio, no seria problema porque seguramente el precio al cual se termine vendiendo el producto será mas cercano al de equilibrio.

El problema es cuando cuando el precio máximo está por debajo del de equilibrio. En este caso existirá un exceso de demanda por el producto y esto podría generar desabastecimiento, ya que no es negocio para el productor vender a ese valor y por lo tanto deja de producir. Otra posible consecuencia es la aparición de un mercado paralelo (generalmente ilegal) en el que los oferentes venderán a un precio superior.

Siguiendo el ejemplo de la manteca, supongamos que su precio de equilibrio es de $ 60. Si el Gobierno estableciera un precio máximo de $ 70 esto no seria problema. ya que el precio tenderá al de equilibrio (donde tanto el oferente como el demandante obtienen beneficio).

Pero si se estableciera un precio máximo de $50, los demandantes querrán acceder en mayor cantidad porque el producto sería más barato, pero los productores no querrán venderla porque pierden beneficio. Por eso, lo más probable es que los productores retiren la manteca del mercado legal y la ofrezcan a $ 60 en un mercado paralelo.

Precios mínimos

Por el otro lado, un precio mínimo es la aplicación de un limite inferior para un precio. Nuevamente aquí hay dos escenarios: que el precio mínimo supere o quede debajo del de equilibrio. Si el precio regulado es inferior al de equilibrio no seria un problema, ya que los oferentes y demandantes tenderán a acordar en el precio de equilibrio. Pero si es superior, existirá un exceso de oferta del bien que la demanda no querrá absorber.

Precios mínimos y máximos en Argentina

Es lamentablemente conocido que Argentina padece problemas de inflación, ocasionados siempre por falta de acuerdos políticos. Ante este panorama, diferentes gobiernos trataron durante décadas aplicar programas de control precios máximos. Con la falsa ilusión de poder controlar el mercado y con este a la inflación y estabilizar la economía. Un ejemplo de esto es el programa de precios cuidados. Programa que viene fracasando hace tres administraciones, como vienen demostrando los índices de inflación que mes a mes vemos publicado en los principales medios del país.

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