Desde retomar estudios, cambiar de trabajo o conocer a alguien nuevo, es común comenzar a planear a esta altura del año los objetivos que nos gustaría alcanzar. Sin embargo, muchos de estos quedan postergados a mitad de año, siendo frecuentemente motivo de decepción.

“En el plano físico, es común que las mujeres comiencen el nuevo año con metas muy puntuales que quieren lograr, sin embargo, la desmotivación comienza cuando estas no son realistas ni positivas. Si bien es usual decir que queremos bajar una determinada cantidad de peso o alcanzar un determinado talle, a la hora de cuidar nuestra salud tanto física como mental es importante esquivar los objetivos estéticos y buscar metas que apunten a potenciar la capacidad de nuestro cuerpo, ayudándonos a alcanzar la mejor versión de una mismo, y reconociendo que el cambio estético llega solo” explica Camila Mariana, entrenadora certificada por NASM y fundadora de POWER by Camila, la aplicación de entrenamiento que busca ayudar a las mujeres a generar una relación positiva con la actividad física.

Debido a esto, es importante que nuestro bienestar sea nuestro fin último a la hora de pensar a dónde queremos llegar este nuevo año, y esto será posible solo si nos fijamos metas saludables que nos impulsen a superarnos de una forma realista y sana. Para esto, la experta comparte 3 tips a la hora de fijar metas para el año que se acerca:

01. Tené en cuenta tu punto de partida y monitoreá tu progreso

“Uno de los errores más comunes a la hora de ponernos cualquier tipo de meta, ya sea física, laboral o personal, es no tener en claro nuestro punto de partida, lo cual nos impide valorar nuestros avances” explica Camila Mariana, quien aconseja llevar un diario que no solo registre cómo iniciamos nuestro proceso de cambio, sino que también funcione como un reporte del progreso.

A la hora de medir nuestro progreso en el plano físico, la experta recomienda evitar guiarse por el número de la balanza y prestar atención en cambio a las medidas corporales y las fluctuaciones en el porcentaje de grasa. Por otro lado, también es importante evitar comparar el día a día del progreso ya que el cambio físico es algo progresivo que toma tiempo, por lo que es fácil desmotivarse si estás pendiente permanentemente de lo que no ha cambiado.

02.Partí tu meta en metas más chiquitas basadas en el tiempo

Alcanzar una meta grande puede parecer imposible, y es eso mismo lo que nos alienta a perseguirla. En cambio, varias metas más pequeñas con límites de tiempo realistas nos permiten notar progresos que nos motivan a seguir adelante. Además, si no alcanzamos la meta mayor, de todas formas vamos a haber logrado avanzar en nuestros objetivos.

A la hora de realizar actividad física, la entrenadora experta resalta que “comenzar con metas pequeñas y realistas no solo es importante para mantenernos motivados, sino que además es fundamental para el cuidado de nuestra salud, cualquier rutina de actividad física que implementemos debe comenzar con una intensidad leve que se incremente a medida que nuestro cuerpo se acostumbra al ejercicio para evitar lesiones”.

03. Definí el cómo

Lo más importante para saber si una meta es realista o no es definir cómo la voy a alcanzar, ya que eso es lo que nos dará la pauta de si es un objetivo realizable o no. Por ejemplo, en el plano laboral, si querés conseguir un trabajo nuevo en una nueva industria, pensar qué contactos deberías hacer y qué capacitaciones deberías tomar te ayudará a definir si es factible o no el cambio que buscás. En el entrenamiento deberías encontrar un plan progresivo, creado por un profesional, que trabaje tu cuerpo en todos los planos de movimiento, aumentando la fuerza abdominal antes de progresar a ejercicios más intensos y pesados para prevenir lesiones.

Sea cual sea tu meta para este 2021 que comienza, abordarlas de forma realista y con planificación y perseverancia será la clave para alcanzar lo que te propongas en este nuevo año que inicia.