Esa costumbre de los seres humanos de paralizarnos ante nuestros miedos. Miedos gigantescos, enormes, porque los alimentamos con nuestra mente y oxígeno.
Esa costumbre de no dar 1, 2, ni 3 pasos porque están ahí, sintiendo que nos ponen en riesgo.
¿Alguna vez probamos en dejarlos, que estén cerca sin que lo hagamos crecer?Que los miedos nos atraviesen hasta que salgan de nuestros cuerpos. Que mejor aprovechar Halloween para que salgan de paseo muy divertidamente.