Hay cosas que perdemos. Podremos decir cosas buenas y cosas horribles también. Según como lo veamos. Cosas imprevistas. Cosas que elegimos y otras que no. En el amor, en la vida, en todo, ganamos y perdemos. Todo vale menos resignarnos en la búsqueda.
Aprendamos a salir adelante a pesar de las pérdidas, ya sean objetos o personas, porque, en contraposición, ocurren cosas preciosas que nunca deberíamos dar por sentado.
Perder todo es la ecuación casi perfecta para volver a encontrarnos.