Riviera Maya. Cancún y mucho más.

La Riviera Maya es especial. Cuando viajo por el mundo siempre hago todo lo posible para que se queden bien grabados en mi retina la intensidad de los colores que cada ciudad que visito despliega.

Así es que Cancún abre su abanico de colores a cada paso. Mis ojos quedaron atónitos cuando ví la laguna de siete colores cuyo nombre es Bacalar y muy cerca de allí también se encuentra a Mahahual, con sus aguas y una naturaleza que hacen estragos en los sentidos.

Laguna de Bacalar
Foto por Lidia Tretyakova - trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Link

Mahahual y Bacalar

Contar con tiempo es fundamental porque eso nos permite disfrutar y enloquecernos de alegría si elegimos dar un paseo por las bellísimas aguas de Mahahual, paraje rodeado de bares en los que podemos probar deliciosas comidas tradicionales. Entonces, comemos algo y nos embarcamos en un crucero y si tenemos ganas, mientras el barco está anclado, podemos hacer buceo o esnórquel.

El tranquilo y paradisíaco Mahahual
El tranquilo y paradisíaco Mahahual
Mahahual, paraíso tropical
Mahahual, paraíso tropical

El magnetismo de Cancún

Cancún tiene de todo lo que buscás: playas preciosas, vida nocturna, lugares para el descanso, sitios rodeados de historia que fue marcando y dejando su huella la impresionante cultura maya.

Por ejemplo, no podés dejar de visitar la zona arqueológica El Rey o el Templo del Alacrán (Yamil Lu’um), te aseguro que te vas a quedar perplejo al ver tanta historia junta y en un solo lugar.

No en vano Cancún es uno de los destinos turísticos más importantes del mundo y en cuyas playas confluyen cientos de tonalidades de pieles y de acentos.

Playa a todo lujo en el Melody Maker all inclusive Cancún
Playa a todo lujo en el Melody Maker all inclusive Cancún

O sea: vida nocturna óptima, museo subacuático de arte (que pide como condición que sepas o te guste mucho bucear) son un dos polos opuestos que se complementan y que hacen - de este paisaje  - las delicias  de cualquier viajero.  Visitar el Río Secreto te llevará a palpar el paso del tiempo y sentir en tu piel el Xibalbá.

¡Hay tanto para descubrir!