Los Green Fireballs: el caso desclasificado que obsesionó a la Fuerza Aérea de EE.UU.
Décadas antes del término UAP, científicos y militares estadounidenses investigaron extraños objetos verdes sobre instalaciones nucleares en Nuevo México. Los documentos existen y siguen generando preguntas.
Mucho antes de que el término “UAP” se volviera parte del lenguaje oficial del Pentágono, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ya investigaba fenómenos aéreos no identificados sobre instalaciones estratégicas vinculadas al programa nuclear norteamericano.
Entre 1948 y 1950, una serie de objetos luminosos verdes comenzaron a aparecer sobre los cielos de Nuevo México. Pilotos militares, científicos, personal de seguridad y civiles reportaban el mismo fenómeno: bolas de fuego verdes extremadamente brillantes, silenciosas y con trayectorias extrañas.
Décadas después, gran parte de esa documentación fue desclasificada. Hoy, los archivos revelan una historia mucho más compleja de lo que suele resumirse en internet bajo la etiqueta “OVNI”.
Los avistamientos que encendieron las alarmas
Los primeros reportes importantes aparecieron en diciembre de 1948. Los objetos eran descritos como esferas o bolas luminosas verdes que cruzaban el cielo a gran velocidad.
Lo que preocupó rápidamente a los investigadores no fue solamente el fenómeno en sí, sino el lugar donde ocurría.
Muchos avistamientos se concentraban cerca de:
- Los Alamos Laboratory
- Sandia Base
- zonas vinculadas al desarrollo nuclear estadounidense
En plena Guerra Fría, cualquier actividad aérea desconocida cerca de instalaciones estratégicas era tomada extremadamente en serio.
La Fuerza Aérea, la Office of Special Investigations (OSI) y científicos especializados comenzaron entonces una investigación formal.
¿Por qué los Green Fireballs eran considerados anómalos?
Uno de los nombres centrales de la investigación fue Lincoln LaPaz, director del Institute of Meteoritics de la Universidad de Nuevo México.
LaPaz era experto en meteoros. Precisamente por eso, varios de los eventos observados le parecían difíciles de explicar mediante fenómenos astronómicos convencionales.
Los informes oficiales destacaban diferencias importantes respecto de meteoros comunes:
- trayectorias horizontales inusuales
- altitudes más bajas
- velocidades atípicas
- ausencia de sonido
- aparición instantánea
- color verde extremadamente intenso
En uno de los casos más estudiados, ocurrido el 12 de diciembre de 1948, dos grupos separados observaron simultáneamente el mismo objeto. A partir de triangulación y cálculos científicos, los investigadores estimaron que recorrió aproximadamente 25 millas a una altitud de entre 8 y 10 millas.
Los resultados no coincidían fácilmente con el comportamiento esperado de un meteoro convencional.
Project Twinkle: la investigación secreta
El fenómeno llegó a generar tal preocupación que derivó en investigaciones específicas de la Fuerza Aérea, entre ellas el llamado “Project Twinkle”.
El objetivo era intentar registrar y analizar científicamente los avistamientos.
No se trataba únicamente de recopilar testimonios. Los investigadores realizaron:
- observaciones coordinadas
- vuelos de monitoreo
- recolección de partículas atmosféricas
- análisis microscópicos
- estudios de trayectorias
En varios documentos aparecen incluso tablas completas con fechas, direcciones, duración de los fenómenos y características visuales observadas por distintos testigos.
Todo esto ocurrió más de 70 años antes de que el Pentágono reconociera oficialmente la existencia de investigaciones modernas sobre UAP.
El misterio de las partículas de cobre
Uno de los aspectos más curiosos de la investigación fue el análisis de partículas atmosféricas recolectadas tras algunos avistamientos.
Los científicos detectaron partículas compatibles con cobre, lo que llamó la atención porque el color verde observado coincidía con emisiones típicas producidas por sales de cobre sometidas a altas temperaturas.
Sin embargo, los propios investigadores fueron extremadamente cautelosos.
Los informes concluyen varias veces que los resultados debían considerarse “negativos o inconclusos”.
En otras palabras: no pudieron demostrar que las partículas provinieran efectivamente de los objetos observados.
Pero tampoco lograron cerrar definitivamente el caso.
Mucho antes de los UAP modernos
El interés actual por los UAP y las recientes desclasificaciones del gobierno estadounidense volvieron a poner estos archivos históricos bajo la lupa.
La diferencia es que hoy el fenómeno ya no es tratado exclusivamente como cultura conspirativa.
El propio Pentágono publicó material oficial y reconoció investigaciones activas sobre fenómenos aéreos no identificados.
En Pipol.News ya analizamos cómo el gobierno estadounidense comenzó a liberar oficialmente parte de estos archivos en la nota “Trump abre los archivos UFO: la primera liberación oficial”.
También repasamos los casos más conocidos de la era moderna en “Los 3 videos UAP del Pentágono: Tic Tac, Gimbal y Go Fast”.
Los Green Fireballs muestran que el interés oficial por estos fenómenos no comenzó en el siglo XXI. Ya existía en los primeros años de la Guerra Fría.
El valor histórico de los documentos
Los archivos desclasificados no prueban visitas extraterrestres.
Pero sí demuestran algo importante: científicos, militares e investigadores estadounidenses dedicaron recursos reales a estudiar fenómenos que consideraban fuera de lo normal.
Eso incluye:
- análisis científicos
- investigaciones militares
- seguimiento de inteligencia
- recolección física de evidencia
- coordinación entre agencias
Y quizás lo más interesante sea que, más de siete décadas después, muchas preguntas siguen abiertas.
¿Fenómenos atmosféricos raros? ¿errores de interpretación? ¿tecnología experimental? ¿algo todavía desconocido?
Ni los investigadores de 1948 pudieron responderlo completamente.
Preguntas frecuentes
¿Qué fueron los Green Fireballs?
Fueron objetos luminosos verdes observados principalmente entre 1948 y 1950 sobre Nuevo México y otras zonas del suroeste de Estados Unidos.
¿La Fuerza Aérea investigó oficialmente estos casos?
Sí. La USAF, la OSI y científicos del Institute of Meteoritics participaron en investigaciones oficiales y proyectos como Project Twinkle.
¿Los documentos están desclasificados?
Sí. Parte importante de la documentación fue desclasificada y hoy puede consultarse públicamente.
¿Los Green Fireballs eran meteoros?
Los investigadores consideraron esa posibilidad, pero varios informes indicaron comportamientos que no coincidían completamente con meteoros tradicionales.
¿Existe evidencia de origen extraterrestre?
No. Los documentos no prueban un origen extraterrestre y los resultados oficiales fueron considerados inconclusos.