Elecciones en las redes: Cómo convertir candidatos "analógicos" en "digitales"

En el recorrido político de los dos dirigentes que vamos a analizar asoma el desafío de lograr la proyección de figuras “clásicas” de la política hacia el mundo digital.Un camino bastante reciente, teniendo en cuenta que, hace relativamente poco tiempo, tanto el exministro de Economía, Roberto Lavagna, como el senador Miguel Ángel Pichetto decidieron ser actores de las próximas elecciones argentinas.

Una decisión que, para ellos en particular (aunque no son los únicos), significa zambullirse en aguas tormentosas, especialmente provocadas por los fluidos digitales de la Web y las redes sociales.

Los datos aportados por Scidata Argentina, nos muestran que, en el caso del economista de extracción peronista, las referencia a su perfil digital @RLavagna vienen prioritariamente desde la militancia y desde su especialidad, la economía.

Ya en octubre de 2018, el mensaje de más influencia en su cuenta por ese entonces le daba una suerte de bienvenida digital, irónica y punzante:

Gracias a la genialidad de @SergioMassa @RLavagna @MarcoLavagna y @marquitospena con el Impuesto a la renta financiera, hoy la Argentina pudo....pudo....

PARA QUE CARAJO SIRVIÓ LA RECAUDACIÓN DE ESE IMPUESTO?— Educando al Inversor 🇦🇷 (@EduInversor) 1 de octubre de 2018

En enero de este año el comentario en redes de más impacto fue del diputado oficialista Fernando Iglesias, también con palabras filosas sobre la economía:

Y en este febrero que pasó, el mensaje del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se transformó en el de más influencia en el perfil de Roberto Lavagna, ya con un tono político más propio de la campaña electoral:

Este recorrido preelectoral le valió a Lavagna la casi inevitable consecuencia de empezar a ser parte de la discusión digital en las redes sociales, lo cual redundó en una baja de su imagen.

Al analizar la evolución del sentimiento positivo y negativo en torno a @RLavagna observamos este fenómeno.

De un 35,29% de sentimiento favorable en octubre, el exministro bajó a un 24,37% en diciembre pasado para subir levemente al 27,89% en febrero.

En paralelo, el sentimiento negativo sobre Roberto Lavagna pasó de un tenue 8,82% en octubre del año pasado al 21,22% durante el mes pasado, 6 puntos porcentuales por debajo del sentimiento positivo del mismo mes (27,89%), la menor brecha en el período de estudio.

Pichetto, contra vientos y tempestades digitales

En el perfil digital del senador peronista Miguel Ángel Pichetto, la dinámica resulta bien distinta a la evaluada en Lavagna.

Hombre de mil batallas parlamentarias (y unas cuántas mediáticas) el legislador y precandidato para las elecciones presidenciales arrastra un pesado bagaje de cuestionamiento que, sin embargo, no mella su performance digital.

Desde octubre del año pasado, Pichetto viene cosechando en las redes sociales un sentimiento negativo que supera al positivo.

Ese mes, el indicador adverso se ubicaba en 21,11% contra un 19,07% de diálogo “amigo” en su perfil @MiguelPichetto.

Tanto en octubre de 2018 como ahora, las principales críticas al senador le llegan por la corrupción atribuida a la dirigencia política en general y a la peronista en particular.

Ya con clima de precampaña electoral, en enero pasado la mención de más influencia en el perfil digital de Pichetto surgía del dirigente Fernando “Pino” Solanas, con una exhortación para conformar un amplio “Frente Único” que tenga al senador como uno de sus actores principales.

En febrero, la mención de más impacto en el perfil de Pichetto respondió a una de las temáticas que más lo alcanza en la discusión digital: la corrupción.

El saldo digital de Miguel Ángel Pichetto es esencialmente negativo.

Al comparar los perfiles de Roberto Lavagna y Miguel Pichetto, el resultado es claro: el exministro de Economía logra resultados ampliamente favorables, incluso por encima de los logrados por la expresidenta Cristina Fernández.

Desde octubre de 2018 hasta febrero de este año, en torno a Lavagna se dieron diálogos con palabras y expresiones mucho menos hostiles que en la charla sobre @CFKArgentina.

Recién el mes pasado la expresidenta se impuso en sentimiento positivo por sobre el economista, fruto de los saludos que recibió por su cumpleaños.

En cuanto al alcance de las menciones de Lavagna y Pichetto, el que saca ventaja en el senador peronista.

Con picos de más de 47 millones de cuentas alcanzadas en octubre, Pichetto bajó a poco más de 13 millones de perfiles únicos registrados en territorio argentino, durante febrero.

Los números de su denominado “social media reach” llegaron incluso a valores cercanos a los alcanzados por el dirigente de más trascendencia digital de la Argentina: el presidente Mauricio Macri.

En el mismo lapso, Lavagna partió de unas escasas 13 mil cuentas alcanzadas en octubre a 4 millones y medio de perfiles que interactuaron con publicaciones que lo mencionaron en febrero.

De a poco, el economista y dirigente del PJ va logrando visibilidad y un impacto digital que entusiasma a los suyos.

Lavagna, "militancia"; Pichetto, corrupción

Finalmente, los datos de Scidata nos permiten acceder al tipo de menciones que más influencian a ambos dirigentes “analógicos” devenidos en “digitales”.

En el caso de Roberto Lavagna, el entusiasmo militante domina las influencias en @RLavagna.

Desde octubre pasado hasta febrero último, las menciones vinculándolo a su eventual candidatura pasaron del 35% al 73,25%.

En el mismo período, la segunda influencia proviene desde los debates económicos, con un impacto máximo del 15,52% en enero.

En el caso de Miguel Ángel Pichetto, las influencias sobre su perfil son más variadas y complejas.

De octubre a febrero, el denominado antikirchnerismo/antiperonismo es la categoría dominante en el impacto en su cuenta @MiguelPichetto, con picos de influencia del 43,19%.

Le sigue en importancia la temática sobre la corrupción, con picos del 43,89% en enero pasado, tema especialmente traccionado por el reclamo de desafuero de la senadora Cristina Fernández ante las múltiples investigaciones judiciales que pesan sobre ella (y el rechazo de Pichetto a abrir el debate en el Senado).

Más atrás queda como categoría de influencia la relacionada con la militancia, con valores máximos de casi el 29% durante febrero pasado.

Es un gran interrogante saber si con sus estrategias particulares, Roberto Lavagna y Miguel Pichetto lograrán colarse entre los candidatos con más chances electorales.

Sin embargo, en “sandalias” (Lavagna) y “bolsonorizando” el debate (Pichetto), sin dudas, ya tienen un lugar ganado en la política digital.