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China, de factoría del mundo a "fábrica de niños"

El fin de las restricciones estatales a la cantidad de hijos por familia está revolucionando a las familias de China.

Cada vez son más las mujeres del país que impulsan la industria del "turismo de fertilidad".

La cantidad de viajes al exterior para buscar opciones de reproducción sexual viene creciendo y ya es un suculento negocio para las compañías dedicadas a la fertilización in vitro, congelamiento de óvulos y demás servicios.

Por ahora estas posibilidades se hallan fuera de China, por lo que países como Estados Unidos ven llegar a las mujeres del país asiático en busca de tratamientos por ahora limitados en su patria.

Esto está motivando a que las clínicas chinas busquen captar esta demanda, con un gasto que, según Bloomberg, ascenderá a US$1.500 millones en 2022, más del doble de los US$670 millones que generó en 2016.

Por su parte, el Estado chino tampoco se quiere quedar atrás, con fuertes inversiones en este negocio médico.

El conglomerado estatal Citic Group controla uno de los centros de fertilidad más grandes de China.

Se llama Citic-Xiangya Reproductive & Genetic Hospital, que atiende más de 40.000 tratamientos de reproducción asistida por año.

Mientras tanto, las compañías por fuera de China llevan la delantera, aprovechando que el gigante asiático tiene escasez de centros de fertilidad y embriólogos.

Además, el gobierno restringe muchos servicios de fertilidad a las parejas casadas y heterosexuales o las mujeres con cáncer ovárico, obligando a las solteras o las parejas no casadas a buscar una solución en el exterior.

La situación podría ser aún más restrictiva teniendo en cuenta que la liberalización de los límites chinos al tamaño de las familias podría llevar a las mujeres de más edad que tienen uno o dos hijos a buscar un tercero, lo que daría un nuevo impulso al negocio del turismo de fertilidad, pero sin oferta suficiente en el mismo país.

Según señala Bloomberg, datos del Instituto de Investigación Industrial Qianzhan muestran que los pacientes chinos gastaron 7.400 millones de yuanes (US$1.100 millones) en tratamientos de fertilidad fuera del país en 2016.

Según las estadísticas de la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar de China, China tenía más de 40 millones de pacientes con problemas de fertilidad en 2016.

Son semejantes datos y con el potencial de una población enorme, China abre un camino ambicioso para convertirse en una verdadera "fábrica de niños", mediante tratamientos médicos especiales.