Ascacibar llegó con humildad, sacrificio y trabajo

Santiago Ascacibar es una de las nuevas caras de la selección Argentina. En esta última convocatoria se hizo viral por un mensaje que le envió Diego Maradona en agradecimiento por el tatuaje que tiene del Diez en su pierna derecha, pero no es la única cualidad del volante central que está identificado con Estudiantes de La Plata.

Lionel Scaloni, entrenador por tiempo indeterminado de la Selección, armó una lista renovada de jugadores para la selección. En ella incluyó al Rusito, quien ya tiene experiencia con la blanca y celeste cuando fue capitán de la Sub 20.

Para llegar a la selección el Rusito hizo todas sus inferiores en Estudiantes de la Plata. Humildad, sacrificio y trabajo. Esas son las palabras que definen a la escuela de Estudiantes de la Plata. Y con ellas se identifica Ascacibar desde muy pequeño.

Humildad

Ascacibar casi no tiene redes sociales. En mayo de este año se creó su primer perfil en Instagram, donde comparte imágenes suyas de entrenamiento o de partidos. Tiene perfíl de Facebook hace algunos años pero no lo utiliza mucho. No es muy amigo del celular. Prefiere los libros y la pesca. Tuvo intenciones de estudiar antropología, pero sus tiempos como futbolista se lo impidieron.

Algo que lo destaca del resto de los futbolistas es que no se depila. Sus piernas son peludas y eso lo hacen llamativo. Entre sus pelos de la pierna hábil se puede observar el tatuaje de Maradona encarando con la pelota. Se lo hizo a los 13 años, en el 2010. Y, por más que ya había sido noticia su tatuaje, ahora que entrena con la selección mayor el Diego le envió un saludo.

Sacrificio

El juego de Ascacibar se destaca por la entrega del jugador adentro del campo de juego. Aunque también le gusta jugar con la pelota.

Trabajo

A los 8 años, el entrenador de Ascacibar en el pincha era Omar Rulli -padre de Gerónimo Rulli, arquero convocado por Scaloni-. En una de las prácticas, Rulli les propuso a sus dirigidos dominar la pelota con derecha y pasarla con izquierda. Al volante central no le salía el ejercicio y estalló de bronca. Para calmarlo, el entrenador le dijo que iba a tener que hacerlo mil veces para que le salga bien.

A los 20 días Estudiantes jugó un partido oficial ante Velez. Ascacibar la paró de derecha y puso un pase gol de zurda, tal como lo habían practicado días antes. Mientras los jugadores de Estudiantes gritaban el gol, Rulli le dijo al Rusito "viste que te iba a salir". A lo que el niño contestó: "¡Y todavía me faltan 423 veces!"

"Para algunas cosas puedo ser medio obsesivo, sobre todo en cuestiones de mi juego. Trabajar en la semana es la forma de mejorar. Me presiono mucho a mí mismo, y más si algo no me sale", declaró Ascacibar ante Doble 5, programa que se emitía en TyC Sports.

Cuando jugaba en la primera de Estudiantes le tocó compartir equipo con Juan Sebastián Verón. Con la "brujita" no solo fueron compañeros de mediocampo, sino que además Verón le transmitió sus conocimientos. Después de los entrenamientos se quedaban para practica pases largos, donde el capitán pincharrata le enseñó qué debía mirar en la defensa rival para largar el pelotazo.

El Vasco Olarticoechea, campeón del mundo en el 86 y entrenador del Rusito en los Juegos Olímpicos 2016, dijo que estábamos ante el próximo Mascherano. Dos años después llegó a la mayor. Y es tiempo que Ascacibar escriba su historia blanca y celeste.